Entre los textos más misteriosos del siglo XX hay uno que desafía cualquier clasificación: El Libro de Urantia. Publicado en 1955, su autoría se pierde entre el mito y la bruma. Según sus seguidores, no fue escrito por un ser humano, sino transmitido por “personalidades celestiales” que revelaron el plan cósmico de Dios y el verdadero lugar de la Tierra —a la que llaman Urantia— en el universo.
🌌 Un origen rodeado de silencio
El texto habría sido recibido en Chicago, a través de un “sujeto dormido” cuyas revelaciones fueron transcritas por un grupo privado, el Foro de Urantia. Ninguno de sus miembros reclamó la autoría, y hasta hoy, los nombres exactos permanecen ocultos.
Su contenido combina teología, cosmología, filosofía y ciencia, proponiendo una estructura universal jerárquica de dimensiones y seres espirituales.
🕯️ La visión cósmica que desafió a la religión
El Libro de Urantia presenta una interpretación sorprendente de figuras bíblicas: Adán y Eva como mejoradores genéticos, Lucifer como un alto administrador rebelde, y Jesús —a quien llama “Miguel de Nebadon”— como un ser divino encarnado para cumplir su séptima misión en los mundos del tiempo.
Sus páginas describen un universo ordenado en siete superuniversos, con mundos habitados, jerarquías espirituales y procesos evolutivos que mezclan biología y divinidad.
⚛️ Ciencia, filosofía y religión… adelantadas a su tiempo
Lo más desconcertante es su intento de reconciliar ciencia y espiritualidad. Conceptos como la materia oscura, los universos múltiples o la energía primordial aparecen en sus páginas décadas antes de que la ciencia moderna los formulase. Para algunos, fue una revelación anticipada; para otros, una ficción prodigiosa envuelta en lenguaje teológico.
📚 La polémica con Caballo de Troya
La influencia del Libro de Urantia trascendió los círculos espirituales y llegó incluso a la literatura contemporánea. Muchos lectores han señalado las similitudes entre este texto y la saga Caballo de Troya, del periodista y escritor español J. J. Benítez.
En particular, las descripciones del entorno, los discursos y ciertos episodios de la vida de Jesús presentan paralelismos notables con los documentos del Libro de Urantia, especialmente con su cuarta parte, dedicada íntegramente a la “Vida y enseñanzas de Jesús”.
Aunque Benítez ha negado haber copiado la obra, afirmando que su material proviene de “fuentes confidenciales militares”, numerosos estudios comparativos sostienen que fragmentos completos de estilo y contenido coinciden casi palabra por palabra con el texto urantiano.
Para algunos críticos, Caballo de Troya sería una reinterpretación novelada del Libro de Urantia; para otros, una coincidencia inspirada. Lo cierto es que esta controversia solo ha alimentado la mística de ambos libros.
👁️ Un legado que sigue dividiendo
Hoy, El Libro de Urantia se ha traducido a más de veinte idiomas y cuenta con miles de lectores en todo el mundo. Para unos, es la quinta revelación de la humanidad; para otros, una obra de ciencia ficción espiritual disfrazada de teología cósmica.
Y mientras los debates continúan, su mensaje permanece intacto: la humanidad no está sola, y su historia apenas acaba de comenzar.





