“EL INSTITUTO“ de Stephen King

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “EL INSTITUTO“ de Stephen King.

“En mitad de la noche en un barrio tranquilo de Minneapolis raptan a Luke Ellis, de doce años, tras haber asesinado a sus padres. Una operación que dura menos de dos minutos. Luke se despierta en la siniestra institución conocida como El Instituto, en una habitación que se asemeja a la suya pero sin ventanas. En habitaciones parecidas hay otros niños: Kalisha, Nick, George, Iris y Avery Dixon, entre otros, que comparten capacidades especiales como telequinesia o telepatía. Todos ellos se alojan en la Mitad Delantera de la institución. Los mayores, en cambio, se encuentran en la Mitad Trasera. Como dice Kalisha: «Allí entras pero no sales».La señora Sigsby, la directora, y el resto del personal se dedican a aprovecharse sin compasión del talento paranormal de los chavales. Si te portas bien te premian. Si no, el castigo es brutal. Luke se da cuenta de que las víctimas van desapareciendo y son trasladadas a la Mitad Trasera, así que se obsesiona con escapar y pedir ayuda. Pero nunca nadie ha escapado de El Instituto…”“EL INSTITUTO“ de Stephen KingStephen King no defrauda y vuelve con clásicos de sus historias como los niños o la América profunda. Deudora de “Ojos de fuego” y con un elenco de personajes juveniles, como en “It” (mi libro favorito de King) y en “Stand By Me”, con los que podemos empatizar, “El Instituto” nos recuerda de inmediato al mejor King, incluso aunque trate temas tan oscuros como los que copan los titulares hoy en día y que nos hacen temer por nuestro futuro.

Una gran novela, a ratos fascinante, ideal para disfrutar en estas vacaciones de verano, que engancha desde el principio y hace que se lea del tirón.

Larga vida al rey del terror.

AUTOR

Stephen Edwin King , nació en Portland en 1947, y es un escritor de novelas de terror, misterio, ficción sobrenatural, ciencia ficción y literatura fantástica. Sus libros han vendido más de 350 millones de copias y en su mayoría han sido adaptados al cine y a la televisión. Ha publicado 62 novelas (siete de ellas, bajo el seudónimo de Richard Bachman) y siete libros de no ficción. Ha escrito, además, alrededor de doscientos relatos y novelas cortas, la mayoría de los cuales han sido recogidos en once colecciones.

Desdeñado por críticos y académicos literarios por ser considerado un autor «comercial»,su obra ha generado mayor atención desde la década de 1990. Es criticado regularmente por su estilo presuntamente «no literario». Por el contrario, su sentido de la narración, sus personajes animados y coloridos y su capacidad para jugar con los temores de los lectores han sido blanco de elogios. Si bien en la mayoría de sus historias utiliza el recurso del terror, también aborda de manera regular temáticas como la infancia, el racismo y la guerra, brindando un retrato social muy realista de los Estados Unidos, y siendo uno de los autores preferidos de los lectores en todo el mundo.

King ha ganado numerosos premios literarios, incluyendo el Premio Bram Stoker en trece ocasiones, el Premio British Fantasy siete veces, los Premios Locus en cinco oportunidades, el Premio Mundial de Fantasía cuatro veces, el Premio Edgar en dos ocasiones y los premios Hugo y O. Henry en una oportunidad.

Donde suben y bajan las mareas

Donde suben y bajan las mareas (Where the Tides Ebb and Flow) es un relato fantástico del escritor anglo-irlandés Lord Dunsany (1878-1957), publicado en la antología de 1910: Cuentos de un soñador (A Dreamer’s Tales).

Su obra, la cual gira en torno a la alta fantasía, el horror y lo extraño, ejerció gran influencia y admiración en distintos autores como H. P. Lovecraft, J. R. R. Tolkien, Jorge Luis Borges y Arthur C. Clarke.

Soñé que había hecho algo horrible, tan horrible, que se me negó sepultura en tierra y en mar, y ni siquiera había infierno para mí. Esperé algunas horas con esta certidumbre. Entonces vinieron por mí mis amigos, y secretamente me asesinaron, y con antiguo rito y entre grandes hachones encendidos, me sacaron.

Esto acontecía en Londres, y furtivamente, en el silencio de la noche, me llevaron a lo largo de calles grises y por entre míseras casas hasta el río. Y el río y el flujo del mar pugnaban entre bancos de cieno, y ambos estaban negros y llenos de los reflejos de las luces. Una súbita sorpresa asomó a sus ojos cuando se les acercaron mis amigos con sus hachas fulgurantes. Y yo lo veía, muerto y rígido, porque mi alma aún estaba entre mis huesos, porque no había infierno para ella, porque se me había negado sepultura cristiana.

Me bajaron por una escalera cubierta de musgo y viscosidades, y así descendí poco a poco al terrible fango. Allí, en el territorio de las cosas abandonadas, excavaron una fosa. Después me depositaron en la tumba, y de repente arrojaron las antorchas al río. Y cuando el agua extinguió el fulgor de las teas, se vieron, pálidas y pequeñas, nadar en la marea; y al punto se desvaneció el resplandor de la calamidad, y advertí que se aproximaba la enorme aurora; mis amigos se taparon los rostros con sus capas, y la solemne procesión se dispersó, y mis amigos fugitivos desaparecieron calladamente.

Illustration by Sidney SimeIlustración de Sidney Sime

Entonces volvió el fango cansadamente y lo cubrió todo, menos mi cara. Allí yacía solo, con las cosas olvidadas, con las cosas amontonadas que las mareas no llevarán más adelante, con las cosas inútiles y perdidas, con los ladrillos horribles que no son tierra ni piedra. Nada sentía, porque me habían asesinado; mas la percepción y el pensamiento estaban en mi alma desdichada. La aurora se abría, y vi las desoladas viviendas amontonadas en la margen del río, y en mis ojos muertos penetraban sus ventanas muertas, tras de las cuales había fardos en vez de ojos humanos.

Y tanto hastío sentí al mirar aquellas cosas abandonadas, que quise llorar, mas no pude porque estaba muerto. Supe entonces lo que jamás había sabido: que durante muchos años aquel rebaño de casas desoladas había querido llorar también, mas, por estar muertas, estaban mudas. Y supe que también las cosas olvidadas hubiesen llorado, pero no tenían ojos ni vida. Y yo también intenté llorar, pero no había lágrimas en mis ojos muertos. Y supe que el río podía habernos cuidado, podía habernos acariciado, podía habernos cantado, mas él seguía corriendo sin pensar más que en los barcos maravillosos.

Por fin, la marea hizo lo que no hizo el río, y vino y me cubrió, y mi alma halló reposo en el agua verde, y se regocijó, e imaginó que tenía la sepultura del mar. Mas con el reflujo descendió el agua otra vez, y otra vez me dejó solo con el fango insensible, con las cosas olvidadas, ahora dispersas, y con el paisaje de las desoladas casas, y con la certidumbre de que todos estábamos muertos.

En el negro muro que tenía detrás, tapizado de verdes algas, despojo del mar, aparecieron oscuros túneles y secretas galerías tortuosas que estaban dormidas y obstruidas. De ellas bajaron al cabo furtivas ratas a roerme, y mi alma se regocijó creyendo que al fin se vería libre de los malditos huesos a los que se había negado entierro.

Pero pronto se apartaron las ratas y murmuraron entre sí. No volvieron más. Cuando descubrí que hasta las ratas me execraban, intenté llorar de nuevo. Entonces, la marea vino retirándose, y cubrió el espantoso fango, y ocultó las desoladas casas, y acarició las cosas olvidadas, y mi alma reposó por un momento en la sepultura del mar. Luego me abandonó otra vez la marea. Y sobre mí pasó durante muchos años arriba y abajo. Un día me encontró el Consejo del Condado y me dio sepultura decorosa. Era la primera tumba en que dormía. Pero aquella misma noche mis amigos vinieron por mi, y me exhumaron, y me llevaron de nuevo al hoyo somero del fango.

Una y otra vez hallaron mis huesos sepultura a través de los años, pero siempre al fin del funeral acechaba uno de aquellos hombres terribles, quienes, no bien caía la noche, venían, me sacaban y me volvían nuevamente al hoyo del fango. Por fin, un día murió el último de aquellos hombres que hicieron un tiempo la terrible ceremonia conmigo. Oí pasar su alma por el río al ponerse el sol. Y esperé de nuevo.

Pocas semanas después me encontraron otra vez, y de nuevo me sacaron de aquel lugar en que no hallaba reposo, y me dieron profunda sepultura en sagrado, donde mi alma esperaba descanso. Y al punto vinieron hombres embozados en capas y con hachones encendidos para volverme al fango, porque la ceremonia había llegado a ser tradicional y de rito. Y todas las cosas abandonadas se mofaron de mí en sus mudos corazones cuando me vieron volver, porque estaban celosas de que hubiese dejado el fango. Debe recordarse que yo no podía llorar.

Y corrían los años hacia el mar adonde van las negras barcas, y las grandes centurias abandonadas se perdían en el mar, y allí permanecía yo sin motivo de esperanza y sin atreverme a esperar sin motivo por miedo a la terrible envidia y a la cólera de las cosas que ya no podían navegar.

Una vez se desató una gran borrasca que llegó hasta Londres y que venía del mar del Sur; y vino retorciéndose río arriba empujada por el viento furioso del Este. Y era más poderosa que las espantosas mareas, y pasó a grandes saltos sobre el fango movedizo. Y todas las tristes cosas olvidadas se regocijaron y mezcláronse con cosas que estaban más altas que ellas, y pulularon otra vez entre los señoriles barcos que se balanceaban arriba y abajo. Y sacó mis huesos de su horrible morada para no volver nunca más, esperaba yo, a sufrir la injuria de las mareas. Y con la bajamar cabalgó río abajo, y dobló hacia el Sur, y tornóse a su morada. Y repartió mis huesos por las islas y por las costas de felices y extraños continentes. Y por un momento, mientras estuvieron separados, mi alma se creyó casi libre.

Luego se levantó, al mandato de la Luna, el asiduo flujo de la marea, y deshizo en un punto el trabajo del reflujo, y recogió mis huesos de las riberas de las islas de sol, y los rebuscó por las costas de los continentes, y fluyó hacia el Norte hasta que llegó a la boca del Támesis, y subió por el río y encontró el hoyo en el fango, y en él dejó caer mis huesos; y el fango cubrió algunos y dejó otros al descubierto, porque el fango no cuida de las cosas abandonadas.

Llegó el reflujo, y vi los ojos muertos de las cosas y la envidia de las otras cosas olvidadas que no había removido la tempestad. Y transcurrieron algunas centurias más sobre el flujo y el reflujo y sobre la soledad de las cosas olvidadas. Y allí permanecía, en la indiferente prisión del fango, jamás cubierto por completo ni jamás libre, y ansiaba la gran caricia cálida de la tierra o el dulce regazo del mar.

A veces encontraban los hombres mis huesos y los enterraban, pero nunca moría la tradición, y siempre me volvían al fango los sucesores de mis amigos. Al fin dejaron de pasar los barcos y fueron apagándose las luces; ya no flotaron más río abajo las tablas de madera, y en cambio llegaron viejos árboles descuajados por el viento, en su natural simplicidad.

Al cabo percibí que dondequiera a mi lado se movía una brizna de hierba y el musgo crecía en los muros de las casas muertas. Un día, una rama de cardo silvestre pasó río abajo. Por algunos años espié atentamente aquéllas señales, hasta que me cercioré de que Londres desaparecía. Entonces perdí una vez más la esperanza, y en toda la orilla del río reinaba la ira entre las cosas perdidas, pues nada se atrevía a esperar en el fango abandonado. Poco a poco se desmoronaron las horribles casas, hasta que las pobres cosas muertas que jamás tuvieron vida encontraron sepultura decorosa entre las plantas y el musgo. Al fin apareció la flor del espino y la clemátide. Y sobre los diques que habían sido muelles y almacenes se irguió al fin la rosa silvestre. Entonces supe que la causa de la Naturaleza había triunfado y que Londres había desaparecido.

El último hombre de Londres vino al muro del río, embozado en una antigua capa, que era una de aquellas que un tiempo usaron mis amigos, y se asomó al pretil para asegurarse de que yo estaba quieto allí; se marchó y no le volví a ver: había desaparecido a la par que Londres.

Pocos días después de haberse ido el último hombre entraron las aves en Londres, todas las aves que cantan. Cuando me vieron, me miraron con recelo, se apartaron un poco y hablaron entre sí.

Sólo pecó contra el Hombre —dijeron—. No es cuestión nuestra.

Seamos buenas con él. —dijeron.

Entonces se me acercaron y empezaron a cantar. Era la hora del amanecer, y en las dos orillas del río, y en el cielo, y en las espesuras que un tiempo fueron calles, cantaban centenares de pájaros. A medida que el día adelantaba, arreciaban en su canto los pájaros; sus bandadas espesábanse en el aire, sobre mi cabeza, hasta que se reunieron miles de ellos cantando, y después millones, y por último no pude ver sino un ejército de alas batientes, con la luz del sol sobre ellas, y breves claros de cielo. Entonces, cuando nada se oía en Londres más que las miríadas de notas del canto alborozado, mi alma se desprendió de mis huesos en el hoyo del fango y comenzó a trepar sobre el canto hacia el cielo. Y pareció que se abría entre las alas de los pájaros un sendero que subía y subía, y a su término se entreabría una estrecha puerta del Paraíso. Y entonces conocí por una señal que el fango no había de recibirme más, porque de repente me encontré que podía llorar.

En este instante abrí los ojos en la cama de una casa de Londres, y fuera, a la luz radiante de la mañana, trínaban unos gorriones sobre un árbol; y aún había lágrimas en mi rostro, pues la represión propia se debilita en el sueño. Me levanté y abrí de par en par la ventana, y extendiendo mis manos sobre el jardincillo, bendije a los pájaros cuyos cantos me habían arrancado a los turbulentos y espantosos siglos de mi sueño.

“EL VISITANTE“ de Stephen King

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “EL VISITANTE“ de Stephen King.

Un niño de once años ha sido brutalmente asesinado. Todas las pruebas apuntan a uno de los ciudadanos más queridos de Flint City: Terry Maitland, entrenador en la liga infantil, profesor de literatura, marido ejemplar y padre de dos niñas. El detective Ralph Anderson ordena su detención. Maitland tiene una coartada firme que demuestra que estuvo en otra ciudad cuando se cometió el crimen, pero las pruebas de ADN encontradas en el lugar de los hechos confirman que es culpable. Ante la justicia y la opinión pública Terry Maitland es un asesino y el caso está resuelto.

Pero el detective Anderson no está satisfecho. Maitland parece un buen tipo, un ciudadano ejemplar, ¿acaso tiene dos caras? Y ¿cómo es posible que estuviera en dos sitios a la vez?

“EL VISITANTE“ de Stephen KingLa respuesta, como no podría ser de otra forma saliendo de la pluma de Stephen King, te hará desear no haber preguntado.

El maestro del terror lo ha vuelto a hacer, y consigue una atmósfera absorbente en la que no podrás parar de leer. Mezclando personajes de su trilogía Mr. Mercedes (de la que sólo me falta por leer su último libro), consigue enriquecer su universo de intriga policial con toques sobrenaturales.

A medida que leía este libro, también iba viendo la adaptación a serie del mismo título, que está disponible en HBO, y que refleja muy notablemente toda la atmósfera de la novela, contando con muy buenas interpretaciones de sus actores.

Muy recomendable para los fans de King.

Fragmento

—Me gustaría creer en Dios —dijo ella—, porque no quiero creer que nuestra vida se acaba sin más, aunque eso iguale la ecuación: como venimos de la negrura, parece lógico suponer que es a la negrura adonde volvemos. Pero sí creo en las estrellas y en la infinitud del universo. Eso es el gran Ahí Fuera. Creo que aquí abajo hay otros universos en cada puñado de arena porque la infinitud es una calle de doble sentido. Creo que en mi cabeza se suceden diez pensamientos detrás de cada uno del que soy consciente. Creo en mi conciencia y en mi inconsciente, aunque no sé qué es lo uno ni lo otro. Y creo en Arthur Conan Doyle, que hizo decir a Sherlock Holmes: «Una vez que eliminamos lo imposible, lo que queda, por improbable que sea, tiene que ser la verdad».

La crítica ha dicho…

«¿Puede una persona estar en dos sitios a la vez? Con Stephen King, nunca se sabe…»
Woman

«Una emocionante historia que trata de algunas de nuestras mayores fobias. Nos recuerda a It.»
Kirkus Reviews

«El inteligente uso de King de la medicina forense ayuda a cimentar la historia en una realidad clínica creíble, donde los miedos se muestran en su descarnada realidad.»
Publishers Weekly

«Fascinante. Otro libro asombrosamente oscuro, perfecto para sus millones de lectores.»
Booklist

«Hay mucho de oscuro y de sobrenatural en esta nueva novela de Stephen King. Pero lo más inquietante resulta ser el lado monstruoso de la naturaleza humana.»
USA Today

«Hazte un favor y léelo.»
Associated Press







“CUENTOS COMPLETOS 4” de Philip K. Dick

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “CUENTOS COMPLETOS 4” de Philip K. Dick.

Siempre he sido un lector voraz de relatos cortos, especialmente de ciencia ficción y terror. Es un género que me apasiona, y por mis ojos han pasado autores como Stephen King, Ray Bradbury, Fredric Brown, Isaac Asimov, Howard P. Lovecraft, Gabriel García Márquez, y un largo etcétera de antologías de obras maestras.

Mi último libro leído es el cuarto de la saga de 5, que recoge toda la producción de cuentos cortos del gran maestro de la ciencia ficción, Philip K. Dick.

“CUENTOS COMPLETOS 4” de Philip K. Dick

Además de novelista, Philip K. Dick fue un prolífico autor de cuentos y relatos, muchos de los cuales han sido llevados al cine en los últimos tiempos con mayor o menor suerte. Toda su producción breve fue reunida en cinco volúmenes que ahora Minotauro recupera en una edición revisada.

Muchos de los cuentos incluidos en esta recopilación permanecían inéditos en castellano hasta ahora. También aparecen algunos de los más conocidos, como «El informe de la minoría», relato en el que se basó Steven Spielberg para la excelente Minority Report.

Esta cuarta entrega recoge 18 relatos que Philip K. Dick escribió entre los años 1954 y 1964. En ellos encontraremos las primeras exploraciones de algunos de los temas centrales de su obra. Se trata de auténticas joyas literarias que destilan la magia propia de Dick y donde quedan patentes sus constantes obsesiones: la muerte, la alineación, la locura, la religión y la represión, y la naturaleza esquiva de la realidad.

De lectura ágil y entretenida, este libro nos invita tanto a adentrarnos en el fascinante universo dickiano como a observar la evolución del luminoso talento de uno de los escritores más relevantes del siglo XX.

Biografía del autor

Philip K. Dick (Chicago, 1928 – Santa Ana, California, 1982) residió la mayor parte de su vida en California. Asistió a la universidad pero no llegó a finalizar sus estudios. Creador precoz, empezó a escribir profesionalmente en 1952, y llegó a publicar un total de 36 novelas y 121 relatos cortos a lo largo de su vida.

Muchas de sus novelas han sido llevadas al cine: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” es la más famosa y dio lugar a “Blade Runner”. Otras fueron “Desafío Total”, “Minority Report”, “Paycheck”, o la serie de televisión “El Hombre en el Castillo” (novela por la que ganó el prestigioso premio Hugo en 1963.

La cadena de televisión de Amazon tiene entre su catálogo la serie “Electric Dreams” que adapta diversos relatos del autor.

Murió en 1982 en sin llegar a ver la primera adaptación cinematográfica de su obra, “Blade Runner”.







“LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE“ de Shirley Jackson

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE“ de Shirley Jackson.

Descubrí este libro gracias al éxito de la serie de Netflix del mismo título, basada ligeramente en esta obra, y pude descubrir como se trata de una autora y una novela que ha influido y ha sido alabada en gran medida, por el rey del terror moderno, Stephen King.

“LA MALDICIÓN DE HILL HOUSE“ de Shirley Jackson

La maldición de Hill House (The Haunting of Hill House, 1959), considerada una de las principales novelas de horror del siglo XX, narra el inquietante experimento de John Montague, doctor en Filosofía y antropólogo, que lleva años entregado al estudio de «las perturbaciones psíquicas» que suelen manifestarse en las «casas encantadas». Infructuosamente ha buscado una casa idónea, cuando un día oye hablar de Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Montague decide alquilarla y busca ayudantes dispuestos a pasar una temporada en ella: Eleanor, una mujer desdichada que, tras once años cuidando a su arisca madre inválida, se ha vuelto una persona solitaria; Theodora, joven alegre y curiosa, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido en el grupo por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: tomar notas de cualquier fenómeno paranormal que se presente para documentar el libro sobre casas encantadas que prepara el doctor. Las alucinantes experiencias que vivirán en la casa será mejor que el lector las descubra por sí mismo.

La novela ha sido llevada al cine en dos ocasiones, en 1963 y nuevamente en 1999, ambas bajo el título The Haunting. La versión de 1963 es relativamente fiel a la historia original y fue bien recibida por la crítica. La versión de 1999 sin embargo se alejó demasiado de la historia original y fue vapuleada por la crítica. En ella se obvió por completo el aspecto psicológico de los personajes para dar un mayor énfasis al horror sobrenatural. Dos de los personajes son incluso asesinados por entes sobrenaturales, algo que no ocurre en la historia de Jackson.

Biografía de la autora

Shirley Jackson (San Francisco 1916 – Bennington 1965) estudió en la Universidad de Syracuse. En 1948 aparecieron su primera novela, The Road Through the Wall, y el cuento La lotería, que se ha convertido en un clásico del siglo XX. Su obra, que también incluye otras novelas como Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954) o La maldición de Hill House (1959) y los ensayos autobiográficos Life Among the Savages (1953) y Raising Demons (1956), ha ejercido una gran influencia en Stephen King, Richard Matheson, Jonathan Lethem y Donna Tartt, entre otros escritores. En 1962 publicó Siempre hemos vivido en el castillo, que fue considerada por la revista Timecomo una de las diez mejores novelas del año.

Obtuvo una valiosa publicidad extraliteraria cuando al marido de Shirley Jackson se le ocurrió hacer público, en las páginas de un conocido rotativo, que su autora había practicado la brujería, cosa que ésta negó rápidamente. No obstante, después de su muerte se supo que semejante desmentido sólo trataba de evitar el rechazo de la opinión pública hacia su persona. Según explicó su hijo, Laurence Hyman, su madre poseía un tablero Ouija y cartas del Tarot y sabía perfectamente cómo utilizarlos, además de unos quinientos libros sobre ocultismo.

Fragmento

“Ningún organismo vivo puede mantenerse cuerdo durante mucho tiempo en unas condiciones de realidad absoluta; incluso las alondras y las chicharras, suponen algunos, sueñan.
Hill House, nada cuerda, se alzaba en soledad frente a las colinas, acumulando oscuridad en su interior; llevaba así ochenta años y así podría haber seguido otros ochenta años más.
En su interior, las paredes mantenían su verticalidad, los ladrillos se entrelazaban limpiamente, los suelos aguantaban firmes y las puertas permanecían cuidadosamente cerradas; el silencio empujaba incansable contra la madera y la piedra de Hill House, y lo que fuera que caminase allí dentro, caminaba solo.”







“CUENTOS COMPLETOS 3“ de Philip K. Dick

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “CUENTOS COMPLETOS 2“ de Philip K. Dick.

Siempre he sido un lector voraz de relatos cortos, especialmente de ciencia ficción y terror. Es un género que me apasiona, y por mis ojos han pasado autores como Stephen King, Ray Bradbury, Fredric Brown, Isaac Asimov, Howard P. Lovecraft, Gabriel García Márquez, y un largo etcétera de antologías de obras maestras.

Mi último libro leído es el tercero de la saga de 5, que recoge toda la producción de cuentos cortos del gran maestro de la ciencia ficción, Philip K. Dick.

“CUENTOS COMPLETOS 3“ de Philip K. Dick

Además de novelista, Philip K. Dick fue un prolífico autor de cuentos y relatos, muchos de los cuales han sido llevados al cine en los últimos tiempos con mayor o menor suerte. Toda su producción breve fue reunida en cinco volúmenes que ahora Minotauro recupera en una edición revisada.

Esta tercera entrega recoge 23 relatos que Philip K. Dick escribió en poco más de un año, antes de la publicación en 1956 de su primera novela, Lotería solar. Se trata de auténticas joyas literarias que destilan la magia propia de Dick y donde quedan patentes sus constantes obsesiones: la muerte, la alineación, la locura, la religión y la represión, y la naturaleza esquiva de la realidad.

De lectura ágil y entretenida, este libro nos invita tanto a adentrarnos en el fascinante universo dickiano como a observar la evolución del luminoso talento de uno de los escritores más relevantes del siglo XX.

Biografía del autor

Philip K. Dick (Chicago, 1928 – Santa Ana, California, 1982) residió la mayor parte de su vida en California. Asistió a la universidad pero no llegó a finalizar sus estudios. Creador precoz, empezó a escribir profesionalmente en 1952, y llegó a publicar un total de 36 novelas y 121 relatos cortos a lo largo de su vida.

Muchas de sus novelas han sido llevadas al cine: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” es la más famosa y dio lugar a “Blade Runner”. Otras fueron “Desafío Total”, “Minority Report”, “Paycheck”, o la serie de televisión “El Hombre en el Castillo” (novela por la que ganó el prestigioso premio Hugo en 1963.

La cadena de televisión de Amazon tiene entre su catálogo la serie “Electric Dreams” que adapta diversos relatos del autor.

Murió en 1982 en sin llegar a ver la primera adaptación cinematográfica de su obra, “Blade Runner”.







“CUENTOS COMPLETOS 2“ de Philip K. Dick

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “CUENTOS COMPLETOS 2“ de Philip K. Dick.

Siempre he sido un lector voraz de relatos cortos, especialmente de ciencia ficción y terror. Es un género que me apasiona, y por mis ojos han pasado autores como Stephen King, Ray Bradbury, Fredric Brown, Isaac Asimov, Howard P. Lovecraft, Gabriel García Márquez, y un largo etcétera de antologías de obras maestras.

Este libro es el segundo de la recopilación de 5, que recoge toda la producción de cuentos cortos del gran maestro de la ciencia ficción, Philip K. Dick.

“CUENTOS COMPLETOS 2“ de Philip K. Dick

Además de novelista, Philip K. Dick fue un prolífico autor de cuentos y relatos, muchos de los cuales han sido llevados al cine en los últimos tiempos con mayor o menor suerte. Toda su producción breve fue reunida en cinco volúmenes que ahora Minotauro recupera en una edición revisada.

Esta segunda entrega recoge 25 relatos escritos entre 1952 y 1953, auténticas joyas literarias que destilan la magia propia de Dick y donde quedan patentes sus constantes obsesiones: la muerte, la alienación, la locura, la religión y la represión, y la naturaleza esquiva de la realidad.

Biografía del autor

Philip K. Dick (Chicago, 1928 – Santa Ana, California, 1982) residió la mayor parte de su vida en California. Asistió a la universidad pero no llegó a finalizar sus estudios. Creador precoz, empezó a escribir profesionalmente en 1952, y llegó a publicar un total de 36 novelas y 121 relatos cortos a lo largo de su vida.

Muchas de sus novelas han sido llevadas al cine: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” es la más famosa y dio lugar a “Blade Runner”. Otras fueron “Desafío Total”, “Minority Report”, “Paycheck”, o la serie de televisión “El Hombre en el Castillo” (novela por la que ganó el prestigioso premio Hugo en 1963.

La cadena de televisión de Amazon tiene entre su catálogo la serie “Electric Dreams” que adapta diversos relatos del autor.

Murió en 1982 en sin llegar a ver la primera adaptación cinematográfica de su obra, “Blade Runner”.







“CUENTOS COMPLETOS 1“ de Philip K. Dick

ÚLTIMO LIBRO LEÍDO: “CUENTOS COMPLETOS 1“ de Philip K. Dick.

Siempre he sido un lector voraz de relatos cortos, especialmente de ciencia ficción y terror. Es un género que me apasiona, y por mis ojos han pasado autores como Stephen King, Ray Bradbury, Fredric Brown, Isaac Asimov, Howard P. Lovecraft, Gabriel García Márquez, y un largo etcétera de antologías de obras maestras.

Hoy termino este libro, que es el primero de 5, que recoge toda la producción de cuentos cortos del gran maestro de la ciencia ficción, Philip K. Dick.

“CUENTOS COMPLETOS 1“ de Philip K. Dick

Además de novelista, Philip K. Dick fue un prolífico autor de cuentos y relatos, muchos de los cuales han sido llevados al cine en los últimos tiempos con mayor o menor suerte. Toda su producción breve fue reunida en cinco volúmenes que ahora Minotauro recupera en una edición revisada.

Esta primera entrega recoge 25 relatos escritos entre 1951 y 1952. Los lectores del creador de “Blade Runner” descubrirán el potencial imaginativo de Dick en estado puro, auténticas joyas literarias como los relatos «El rey de los Elfos» y «Los infinitos», entre otros trabajos, y donde son ya claras sus pequeñas obsesiones: la muerte, la locura, la pérdida de identidad y la fragilidad de la realidad y, con ella, de todos nosotros.

“Cuentos completos 1” también incluye “La paga”, relato que sirvió de inspiración para el filme “Paycheck”, que dirigió John Woo en 2003 con Ben Aflleck y Uma Thurman. El volumen presenta una introducción del propio autor y un prefacio con notas y comentarios que ayuda al lector a acercarse a uno de los escritores más relevantes del siglo XX.

Biografía del autor

Philip K. Dick (Chicago, 1928 – Santa Ana, California, 1982) residió la mayor parte de su vida en California. Asistió a la universidad pero no llegó a finalizar sus estudios. Creador precoz, empezó a escribir profesionalmente en 1952, y llegó a publicar un total de 36 novelas y 121 relatos cortos a lo largo de su vida.

Muchas de sus novelas han sido llevadas al cine: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” es la más famosa y dio lugar a “Blade Runner”. Otras fueron “Desafío Total”, “Minority Report”, “Paycheck”, o la serie de televisión “El Hombre en el Castillo” (novela por la que ganó el prestigioso premio Hugo en 1963.

En breve, la cadena Amazon estrenará la serie “Electric Dreams” que adaptará diversos relatos del autor.

Murió en 1982 en sin llegar a ver la primera adaptación cinematográfica de su obra, “Blade Runner”.